Las enfermedades mentales suelen ser objeto de estigmatización social. El trastorno límite de la personalidad (TLP) también suele ser estigmatizado por los profesionales. Las personas afectadas suelen sufrir mucho por los síntomas, que son difíciles de comprender para los que no los padecen. Hasta la década de 1990, el TLP se consideraba prácticamente intratable. En los últimos años se han desarrollado conceptos de tratamiento específicos para este trastorno que permiten un tratamiento exitoso. Esto se debe, en gran medida, al movimiento de recuperación, que constituye una base importante para la psiquiatría integrada moderna. El tratamiento de la dimensión social y el fomento de la reintegración son algunas de las tareas fundamentales del trabajo social. A pesar de los conceptos modernos, estos factores a menudo no se tienen suficientemente en cuenta, lo que puede tener un impacto significativo en la salud mental. Por lo tanto, este trabajo se centra en cómo se pueden promover los procesos de integración después de la hospitalización de clientes con TBP, teniendo en cuenta el enfoque de recuperación, y qué perspectivas de acción se derivan de ello para el trabajo social.