Los fluoruros tópicos se utilizan ampliamente en odontopediatría para prevenir la caries dental. Las formas más comunes son los dentífricos fluorados, los geles, los enjuagues bucales y los barnices fluorados de aplicación profesional. Actúan reforzando el esmalte, inhibiendo la proliferación bacteriana y favoreciendo la remineralización. Los avances más recientes incluyen el fluoruro de diamina de plata (SDF), que detiene la caries activa y tiene propiedades antibacterianas, y los dispositivos de membrana de copolímero liberador de flúor, diseñados para la liberación controlada de flúor a largo plazo. Otras innovaciones son las fórmulas de nanoflúor y los selladores que contienen flúor, todos ellos destinados a mejorar la prevención de la caries con unos efectos secundarios mínimos. Estos enfoques modernos ofrecen una administración de flúor selectiva, eficaz y adaptada a los niños.