Ante la globalización, la crisis económica que afecta a gran parte del planeta: Grecia, la Unión Europea, Brasil, y los conflictos armados que se han intensificado en el siglo XXI, principalmente en Oriente Medio, culminando en la crisis humanitaria que se ha visto contemporáneamente. A esto se suma el prejuicio, la discriminación y la marginación del extranjero a lo largo de la historia. Este escenario ha tenido un impacto en las relaciones laborales, ya sea flexibilizándolas o comprometiendo la dignidad humana y la ciudadanía de dichos individuos. Desde esta perspectiva, se busca analizar la consolidación del estatus de ciudadano del extranjero. Posteriormente, se analiza la protección del migrante desde la perspectiva del Estado cooperativo. Además, se examina la protección del migrante a la luz de los Convenios 97, 111 y 143 de la OIT. Más allá de eso, se destaca que los derechos laborales, como derechos sociales, necesitan políticas públicas para su efectividad. En este sentido, se analiza cómo estas políticas públicas contribuyen a la inclusión de estos individuos. Por último, se destaca el papel del Poder Judicial en la concretización de los derechos laborales de los migrantes, como minorías, a partir del principio contra mayoritario.